Las encías son el tejido blando que sujeta los dientes en su sitio, y mantenerlas sanas es tan importante como cuidar los propios dientes. Cuando se acumula placa en el borde de la encía, esta puede enrojecerse, hincharse o sangrar un poco al cepillarte.
Limpia con suavidad pero a fondo
Cepilla con suavidad a lo largo del borde de la encía dos veces al día, inclinando ligeramente las cerdas hacia la encía. Limpia entre los dientes cada día, porque es ahí donde suele empezar la irritación. Una limpieza suave y regular funciona mucho mejor que un cepillado fuerte ocasional, que puede dañar el tejido.
Atenta a las primeras señales
Unas encías sanas son firmes y de color rosa pálido. El sangrado al cepillarte, la hinchazón, la sensibilidad o el mal aliento que no desaparece pueden ser señales tempranas de que tus encías necesitan más atención.
Cuida tus encías cada día
Beber suficiente agua, no fumar y llevar una dieta equilibrada ayudan a que tus encías se mantengan resistentes. Si el sangrado o las molestias duran más de una semana o dos, conviene pedir una revisión para que un profesional lo observe de cerca.
